The Greeville's Tales
Una Historia para Cristina
Parte 4
Nota del autor: Importante historia en el universo que involucrará a personajes de Neo Vampiros frente a los recuerdos del detective J.J.Contreras
J.J.Contreras volvió a recordarse a sí mismo, que estaba en el hospital y que esa mujer apenas viva era Cristina su secretaria luego de ser operada de un derrame cerebral. Recordaba toda la historia de Henrich con lujo de detalles, todo se debía a que él le había demostrado con sus expresiones que aquel suceso en Montevideo le había cambiado la vida. ¿Era posible la redención para los no muertos?
__Bueno, ella se despertó y él tenía esos particulares colmillos que tienen los vampiros, con sus ojos enrojecidos y a punto de vaciarla completamente de sangre, contra todo lo convencional, la piba no se asustó, se ofreció a él como si quisiera morir.
__Hacé lo que quieras, nada me importa.
__Nunca me gustaron las cosas fáciles. __Le contestó él, tratando de contener la terrible falta de sangre, su principal alimento desde hacía casi doscientos años.
Una Historia para Cristina
Parte 4
Nota del autor: Importante historia en el universo que involucrará a personajes de Neo Vampiros frente a los recuerdos del detective J.J.Contreras
J.J.Contreras volvió a recordarse a sí mismo, que estaba en el hospital y que esa mujer apenas viva era Cristina su secretaria luego de ser operada de un derrame cerebral. Recordaba toda la historia de Henrich con lujo de detalles, todo se debía a que él le había demostrado con sus expresiones que aquel suceso en Montevideo le había cambiado la vida. ¿Era posible la redención para los no muertos?
__Bueno, ella se despertó y él tenía esos particulares colmillos que tienen los vampiros, con sus ojos enrojecidos y a punto de vaciarla completamente de sangre, contra todo lo convencional, la piba no se asustó, se ofreció a él como si quisiera morir.
__Hacé lo que quieras, nada me importa.
__Nunca me gustaron las cosas fáciles. __Le contestó él, tratando de contener la terrible falta de sangre, su principal alimento desde hacía casi doscientos años.
Ella comenzó a contarle la razón de su extremo vacío y de que su vida sea completamente inútil, sin metas ni cariño, Lorena había sobrevivido durante diecisiete años y desde sus primeros atisbos de razón sufría la falta de sus padres.
__Los milicos hijos de puta se los llevaron cuando tenía cuatro años, acá hubo una dictadura que todavía sigue de mil maneras.
__Conozco de eso. __Le dijo él e inmediatamente rememoró los campos de concentración, el olor a muerte, el humo de los hornos y su inútil intento de escaparle a la miseria de la humanidad hecha Hitler, nazismo e impunidad.
__Apenas conocí a mis padres, discúlpame, esto parece un melodrama televisivo, siento asco de mi misma. __Dos hilos de sangre le bajaban por el cuello desnudo, uno de ellos corrió hasta su seno izquierdo y murió sobre un pezón duro, joven.
Henrich sacó un pañuelo blanco de seda y la limpió, luego hizo lo mismo con sus propios labios enrojecidos, era obvio que Lorena estaba mareada por la pérdida de sangre y eso podría hacerla hablar erráticamente, pero en este caso él escuchó pausadamente la historia de sus padres desaparecidos en la dictadura Uruguaya.
El austriaco recordó como se alimentaba en los campos, a veces no tenía más remedio que acelerar la muerte de algunos moribundos, había eliminado algunos nazis, pero cualquier desaparición de una de estas hienas hitlerianas significaba oleadas de represión asesina entre los prisioneros. Escapaba a la luz del día lo más posible, de todas formas sufrir la exposición a la luz era mucho menos dolor de lo que veía entre los mortales, no quedó instancia de sufrimiento que Henrich no haya presenciado en los campos de concentración antes de la llegada de los aliados.
__Conozco de desapariciones, tengo algunas experiencias…
Ella tocó el rostro frío de él con sus manos delicadas, sus ojos lo penetraron como nunca antes le había pasado, si tuviera un corazón que latiera, Henrich hasta se podría haber enamorado rápidamente de ella.
__ ¿Sos realmente un vampiro?
__Así nos llaman los mortales, no debería hablarte de esto.
__De todas formas me vas a matar, para alimentarte, ¿No? __Le preguntó sin miedo, realmente la joven estaba desde hacía años buscando una definitiva desaparición de una vida que se le hacía muy desagradable.
__Somos pocos, nos extinguimos, es bueno que así sea, los hombres deben vivir solos en este mundo, los vampiros ya no tenemos lugar.
Estaba muerto y sin embargo tan vivo, le contó del campo de concentración en Auschwitz, del humo negro que salía de los supuestos baños.
__Mis padres debieron haber muerto de forma similar a esos judíos. __Meditó Lorena en vos alta, se apoyó en el hombro desnudo de Henrich buscando un lejano y profundo calor.
__Tenés que sobrevivir para saber, para vengarte, tal vez tengas que esperar muchos años, las sociedades esconden sus inmundicias debajo de la alfombra de la paz y la concertación.
La volvió a morder mientras hacían el amor y ella sintió que perdía un trozo de su alma, pero ganaba la inmortalidad y la posibilidad de saber que fue de sus padres: Antonio, sindicalista del Sunca y Esther, maestra y militante del Frente Izquierda de Liberación.
Al tercer día Henrich se fue para siempre y Lorena fue vampiro… y hasta tuvieron última cena.
Continuará

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